Page 118 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 118
de luces coloreadas. Lo estuve mirando durante mucho
rato y esas luces permanecieron inmóviles. En vista de ello
me alejé de allí. Esas luces eran las estrellas, ¿verdad?
Jeserac se sintió alarmado. Era cosa de investigar
detenidamente cómo había sido posible que Alvin llegara
a la Torre de Loranne. La curiosidad del muchacho se
estaba haciendo peligrosa.
—Sí, esas luces eran las estrellas —respondió
brevemente—. ¿Qué ocurre con ellas?
—Antes solíamos visitarlas, ¿no es verdad?
—Sí —la respuesta llegó después de una larga pausa.
—¿Por qué dejamos de hacerlo? ¿Quiénes fueron los
Invasores?
Jeserac se puso de pie. Su respuesta pareció el eco de
algo que todos los maestros del mundo hubieran estado
repitiendo a lo largo de todos los tiempos.
—Ya basta por hoy, Alvin. Más tarde, cuando seas
mayor ya te explicaré más cosas, pero por ahora ya es
suficiente. Creo que sabes demasiado.
Alvin nunca volvió a plantear de nuevo esa pregunta.
Más tarde no tendría necesidad de una respuesta, que ya
sería clara y concisa para él. Y en Diaspar existían muchas
cosas para ocupar la mente, tantas que, durante meses,
pareció olvidar la extraña inquietud que sólo él parecía
sentir.
Diaspar era un mundo en sí. Allí el hombre había
117

