Page 170 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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Casi  con  la  misma  rapidez  que  había  hecho  su

         aparición, la cámara enorme y abandonada se desvaneció,

         al desaparecer tras él. Pero su paso dejó cierta impresión de


         temor en la mente de Alvin. O de respeto. Por primera vez

         comprendió el significado del gran mapa semioscurecido

         situado debajo de Diaspar. El mundo contenía muchas más


         maravillas de lo que él jamás llegó a soñar.

                Alvin miró de nuevo el indicador. No había cambiado.

         Por lo tanto el paso relampagueante por esa gran caverna

         había  durado  menos  de  un  minuto.  El  aparato  volvió  a


         aumentar  su  velocidad  aunque,  como  antes,  no  se

         apreciaba  la  menor  sensación  de  movimiento.  A  ambos

         lados,  las  paredes  del  túnel  continuaban  deslizándose  a

         una velocidad que ni siquiera podía suponer.


                Tuvo la impresión de que habían transcurrido muchos

         siglos  antes  de  que  el  indefinible  cambio  de  vibración

         volviera a ocurrir. El indicador marcaba:


                LYS



                1 MINUTO




                Un  minuto  que  fue  el  más  largo  que  jamás  conoció

         Alvin en tu toda su vida anterior. El aparato comenzó a

         moverse  cada  vez  a  menor  velocidad  hasta  que,

         transcurrido ese minuto, se detuvo por completo.


                Suave y silenciosamente, el largo cilindro había dejado




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