Page 301 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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—También yo me he preocupado por ello en muchas

         ocasiones —admitió Theon— pero creo que el problema se

         resolverá  por  si  solo  cuando  nos  lleguemos  a  conocer


         mejor. Ambos no podemos tener razón… Nuestras vidas

         pueden ser demasiado cortas, pero con toda seguridad, las

         vuestras  son  demasiado  largas.  Con  el  tiempo  quizá  se


         llegue a un compromiso entre ambas posturas.

                Alvin  se  sorprendió.  El  camino,  ciertamente,  dejaba

         paso a la esperanza, pero no le cabía duda de que los años

         de transición serían duros. Volvió a recordar las amargas


         palabras  de  Seranis:  «Nosotros  ya  estaremos  muertos

         cuando tú todavía seguirás siendo un muchacho». Bien, así

         era. Él estaba dispuesto a aceptar las condiciones. Incluso

         en Diaspar todas las amistades estaban oscurecidas por esa


         misma sombra. Lo ocurrido hacía cien años o un millón de

         años  no  se  diferenciaba  apenas  entre  sí  a  los  ojos  de  la

         gente. El bienestar y la supervivencia de la raza exigía el


         que las dos culturas volvieran a asimilarse y combinarse

         entre sí y frente a esa necesidad la felicidad individual no

         tenía demasiada importancia. Por un momento Alvin vio a

         la  humanidad  como  algo  mucho  más  importante  que  la


         base  vital  en  la  que  se  asentaba  su  propia  existencia  y

         aceptó sin vacilar la desgracia individual que su decisión

         pudiera  acarrearle  un  día.  No  volverían  a  hablar  de  eso

         jamás.


                Bajo  sus  pies,  la  Tierra  seguía  girando  lentamente,




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