Page 304 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 304

casi ni siquiera reaccionó ante ella.

                Alvin reflexionó un momento.

                —Ahora ya estará informada de la existencia de esta


         nave y supondrá lo que pienso hacer. Debemos regresar a

         Airlee.

                —No, no sería seguro. Yo tengo un proyecto mucho


         mejor.

                El pequeño pueblecito en el que aterrizaron estaba sólo

         a unos veinte kilómetros de Airlee, pero Alvin se mostró

         sorprendido al ver las grandes diferencias en arquitectura


         y  situación.  Las  casas  eran  más  altas,  de  varios  pisos  y

         fueron construidas a orillas de un lago, siguiendo la curva

         de  sus  aguas  y  de  cara  a  éstas.  Un  amplio  número  de

         buques de  colores brillantes flotaban anclados  junto a  la


         orilla. A Alvin aquello le fascinó, pues nunca había oído

         hablar de aquellas cosas y se preguntó cuál podía ser su

         misión.


                Alvin esperó en su nave espacial mientras Theon salía

         para  ver  a  sus  amigos.  Resultaba  divertido  ver  la

         consternación  y  la  sorpresa  de  las  gentes  que  se  habían

         congregado en torno a la máquina sin darse cuenta de que


         estaban  siendo  observados  desde  dentro.  Theon  estuvo

         fuera  sólo  unos  minutos  y  tuvo  dificultades  en  volver  a

         entrar  por  la  escotilla,  en  medio  de  tanta  gente  como  se

         había  congregado.  Lanzó  un  suspiro  de  alivio  cuando


         volvió a hallarse en el interior de la nave y la puerta se cerró




                                                                                                          303
   299   300   301   302   303   304   305   306   307   308   309