Page 50 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 50
entender la causa de su euforia, pero pareció compartirla.
Dejaron tras ellos el flotante aviso que poco después se
desvaneció con un último destello.
Peyton se preguntó cuál podía ser la razón de todos
aquellos avisos. Posiblemente estaban destinados a asustar
a un viajero extraviado accidentalmente. Aquéllos que
sabían a dónde se dirigían difícilmente iban a dejarse
intimidar por ellos.
La carretera daba de repente un giro de noventa
grados… ¡Y allí, frente a él, estaba Comarre! Resultó
sorprendente que algo que ya esperaba pudiera causarle tal
impresión. Delante de él había un extenso calvero en el
centro de la jungla, medio cubierto por estructuras
metálicas.
La ciudad tenía la forma de un cono formado por
varias terrazas y de una altura de unos seiscientos metros
y un diámetro doble en la base. Peyton no podía suponer
hasta qué profundidad se extendía la ciudad en la jungla.
Se sintió abrumado por la altura, el tamaño y la extraña
forma del enorme edificio. Después, lentamente, se dirigió
hacia él.
Como una fiera carnívora encogida en su cubil, la ciudad
parecía estar al acecho. Aun cuando sus visitantes eran muy
escasos estaba dispuesta a recibirlos fuesen quienes fuesen.
Algunas veces daban la vuelta al primer aviso, otras al segundo.
Sólo unos pocos habían alcanzado la propia entrada antes de que
49

