Page 119 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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ninguna caja o mecanismo elevador. Parecía como si


           hubiese surgido de la nada.


           —¿De dónde ha salido? —le pregunté a Nebogipfel.


           Lo  pensó  un  poco,  buscando  evidentemente  las


           palabras.


           —La Esfera tiene una Memoria. Tiene máquinas que


           le permiten almacenar esa Memoria. Y la forma de los



           bloques  de  datos  —se  refería  a  las  divisiones—  se


           guarda  en  la  Memoria  de  la  Esfera,  para  ser


           recuperada en su forma material cuando se desea.


           Para  mi  diversión,  Nebogipfel  produjo  más


           extrusiones: ¡sobre una columna vi una bandeja de


           comida  y  agua  que  se  elevaba  del  suelo,  como  si


           hubiese sido preparada por un mayordomo invisible!



           Me  sorprendió  la  idea  de  extrusiones  del  Suelo


           uniforme.  Me  recordó  la  teoría  platónica  del


           pensamiento  expuesta  por  algunos  filósofos:  que


           cada objeto existe, en algún lugar, como una Forma


           ideal  —la  esencia  de  Silla,  el  compendio  de  la


           Mesidad, y así—, y cuando se fabrica un objeto en


           nuestro             mundo               se        consultan                los        modelos


           almacenados en el supramundo platónico.


           Bien,  aquí  teníamos  un  universo  platónico  real:  la



           totalidad  de  aquella  poderosa  Esfera  solar  estaba


           imbuida  de  una  Memoria  divina  y  artificial.  Una


           memoria por la que me movía al caminar. Y en su


           interior  estaban  almacenados  los  Ideales  de  cada


                                                                                                             119
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