Page 80 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Y al instante me deslumbró una intensa luz. Venía de


           un  disco  remoto  de  poderosa  blancura  que  estaba


           justo encima de mí. Grité y me protegí los ojos con los


           brazos; me di la vuelta para ponerme cara al suelo.


           Me  puse  a  cuatro  patas.  El  suelo  era  cálido  y


           agradable,  como  el  cuero.  Al  principio  mi  visión


           estaba llena de imágenes danzantes del disco de luz,



           pero  al  final  pude  distinguir  la  sombra  bajo  mi


           cuerpo. Entonces, todavía a cuatro patas, noté algo


           aún más extraño: la superficie que estaba debajo de


           mí era transparente, como si estuviese hecha de un


           vidrio  flexible,  y  donde  se  proyectaba  mi  sombra


           podía ver las estrellas con claridad a través del suelo.


           Me habían colocado en una plataforma transparente



           con  un  diorama  de  estrellas  debajo:  como  si  me


           hubiesen traído a un planetario invertido.


           Sentí  un  mareo,  pero  pude  levantarme.  Tenía  que


           cubrirme los ojos con la mano para protegerme del


           brillo que venía de arriba; ¡deseé no haber perdido el


           sombrero que traje de 1891! Todavía llevaba el traje


           ligero,  pero  ahora  estaba  manchado  de  arena  y


           sangre,  especialmente  alrededor  de  las  mangas,


           aunque  noté  con  sorpresa  que  habían  intentado



           limpiarme, ya que en manos y brazos no había sangre


           de Morlock, ni mucosidades, ni pus. El atizador había


           desaparecido,  y  no  pude  encontrar  la  mochila.  Me


           habían dejado el reloj, pero las cerillas y las velas ya


                                                                                                               80
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