Page 83 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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tiempo fuesen a envenenarme, pero aun así no me
sentía inclinado a aceptar su hospitalidad, ¡y menos
aún a perder mi dignidad empleando el cubo!
Así que caminé alrededor de las bandejas, y
alrededor del círculo de luz, husmeando como un
animal que sospechase una trampa. Incluso cogí los
recipientes y las bandejas, para ver si podían
servirme de armas —quizá pudiese fabricarme un
cuchillo—, pero las bandejas estaban hechas de un
material plateado, parecido al aluminio, tan delgado
y débil que podía arrugarlo con las manos. Atacar así
a un Morlock sería como hacerlo con un hoja de
papel.
Me sorprendió que aquellos Morlocks se
comportasen con tanta amabilidad. No les hubiese
costado nada acabar conmigo mientras estaba
inconsciente, pero habían retenido sus brutas manos,
e incluso, con sorprendente habilidad, parecía que
habían intentado limpiarme.
Por supuesto, me parecía sospechoso. ¿Con qué
intención me habían mantenido con vida?
¿Pretendían sonsacarme —con métodos horribles—
el secreto de la Máquina del Tiempo?
Me aparté deliberadamente de la comida y salí del
anillo de luz hacia la oscuridad exterior. Mi corazón
martilleaba; nada tangible me impedía abandonar la
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