Page 36 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 36
indecoroso a través del majestuoso devenir del
tiempo.
Cuán equivocado estaba, como sucedía a menudo
con mis hipótesis apresuradas.
Estudié los cuatro indicadores cronométricos;
golpeé con la uña cada uno de ellos para
asegurarme de que funcionaban. La manecilla del
segundo indicador, que medía miles de días, había
comenzado a desplazarse de la posición de reposo.
Esos indicadores —sirvientes mudos y fieles—
habían sido adaptados de medidores de presión
de vapor. Funcionaban midiendo la presión en la
barras de cuarzo tratadas con plattnerita, una
tensión que era producida por el efecto de rotación
del viaje en el tiempo. Los indicadores contaban
días —¡no años, o meses, o años bisiestos, o fiestas
de guardar!— por decisión de diseño.
Tan pronto como comencé a investigar en los
aspectos prácticos del viaje en el tiempo, y en
particular en la necesidad de medir la posición de
la máquina en él, empleé bastante esfuerzo en
intentar producir un medidor cronométrico capaz
de mostrar una medida normal: siglos, años,
meses y días. ¡Pronto me di cuenta de que
probablemente invertiría más tiempo en ese
proyecto que en el resto de la Máquina del
Tiempo!
Me volví bastante intolerante con las
peculiaridades de nuestro ya viejo calendario, que
había sido el resultado de una historia de ajustes
36

