Page 599 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
P. 599
Como equipo de promoción de la salud, tropezamos con obstáculos que nos obligaron a
plantear estrategias de adecuación en los diferentes ámbitos de trabajo. Agrupados en tres temas
generales a saber:
1. la resistencia verbalizada por lxs productorxs: “y para qué vienen los de salud, si el sarco no nos
hace nada…”
Nos propusimos asistir a todos los encuentros la presencia en terreno contribuyó al progresivo
reconocimiento del equipo de salud por parte de lxs productorxs. La construcción de relaciones
de confianza mutua resultaba necesaria para la intervención, y esto se logró por las reiteradas
visitas, la socialización de información, el respeto por la opinión y deseos de lxs productorxs, etc.
Hicimos intervenciones incidentales, para evaluar la respuesta de la comunidad y decidimos no
realizar tareas programadas, hasta tener suficiente información y una comprensión aproximada
del sistema productivo de la zona. Cuáles eran las prácticas, qué obstáculos y amenazas
identificábamos, y cuáles eran las posibles puertas de entrada a la comunidad.
2. el rol otorgado (y asumido) a las profesionales de educación para la salud dentro del equipo.
Si bien fuimos convocadas por lxs técnicxs extensionistas, quienes expresaron sus dificultades
para incidir en la toma de decisiones de lxs productorxs, muy rápidamente observamos una
asimetría profesional, por parte de la comunidad y en el espacio de trabajo de equipo .
29
Como educadoras para la salud, teniendo una formación profesional con una fuerte impronta en
ciencias sociales, la tarea de registro, sistematización y análisis de lo recabado en terreno
resultaba una práctica sin dificultades. También la realización de entrevistas y la sistematización
se realizaba de inmediato, socializándose al equipo a la mayor brevedad. Así la función de las
educadoras se fue modificando y generando un malestar que pronto se puso en discusión con el
equipo.
Se propuso un taller interno por el cual se pudiera construir (desde nuestras competencias
profesionales) en forma conjunta una noción del rol que debíamos asumir las educadoras y los
mutuos aportes disciplinares que nos debíamos. Se concluyó en reflexiones acerca de la
interdisciplina como: “se pondrán en tensión visiones paricalizadas, sentimientos de
discriminación, etc. pero sobre todo se pone en cuestión la manera en que se trabaja y abre
posibilidades para la construcción de un problema común y del reconocimiento de los límites y
contribuciones de las diferentes disciplinas movilizadas y sobre todo de una complejidad que no
puede ser explicada desde una sola perspectiva” (Alcoba, 2008) . Como resultado, se pudieron
30
resignificar y fortalecer los roles; y finalmente recuperar el eje de la intervención.
3. la formación académica recibida y las contradicciones emergentes en la práctica con lxs
productorxs: uno de los grandes desafíos que tuvimos que asumir fue el referido a formación
(aquella propuesta por la universidad, pero también la autogestionada). El valor del
conocimiento promovido por la formación profesional, se puso en discusión en tanto que
resultaba un conjunto de herramientas necesarias para la reflexión y la apertura para nuevos
paradigmas y recursos. No obstante, fue necesaria una revisión sistemática de conocimientos.
Los conceptos compartidos por el grupo de educadoras para la salud, resultaron insuficientes
o impertinentes para la tarea que nos convocaba. La interpretación de la complejidad en cuanto a la
producción agrícolaganadera para la oportuna intervención profesional demandó la lectura (el
descubrimiento) de una realidad muy ajena a los campos de trabajo propuestos en el ámbito
universitario. Fue necesario poner en discusión las modalidades de trabajo basadas en el modelo
29 Recordemos que el equipo se constituía por técnicxs y promotorxs de la comunidad. 599
30 Alcoba, D. y otros. (2008) “Interdisciplina e interinstitucionalidad en el desarrollo comunitario. La
conformación de un dispositivo de trabajo para fortalecer la comercialización de carne de llama de comunidades
rurales de la Puna Jujeña”. San Salvador de Jujuy.

