Page 642 - LIBRO DE ACTAS-II-JORINVEDUC-2016
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Los actores atravesaron instancias formales para solicitar y exponer su necesidad ante los
funcionarios estatales a quienes les concierne este asunto, y al obtener solo promesas vacías y no
soluciones de ningún tipo, decidieron pasar a la acción colectiva de protesta, para visibilizar la
problemática en el espacio público, y ante la opinión pública.
Entrevistados acerca del tema, participantes del proceso de protestas en cuestión, dan cuenta de
su creencia en la capacidad propia de cambiar sus destinos:
Para mí la lucha representó eso un poco: pensar en el otro, en los que vienen; también pensar
en que sí se podía. Porque yo creo que nadie, ellos siempre remarcaron eso: que nadie esperaba
que la escuela de música se levante. (D. Baldiviezo, comunicación personal, 17 de noviembre
de 2015).
Y nosotros lo vivimos de una manera muy intensa porque teníamos, no sé si decirlo: la fe, pero
sí teníamos, estábamos, lo que hacíamos lo hacíamos con convicción, estábamos convencidos
de que haciendo eso íbamos a llegar a algo, que si bien, sí lo llegamos, que fue no quedarnos de
brazos cruzados. (E. Sosa, comunicación personal de D. Baldiviezo, 2014).
De esta forma, los actores en cuestión lograron instalar sus demandas, “demandas que no
encuentran ni en los partidos políticos ni en las autoridades estatales canales válidos para sus
reclamos” (Barbetta y Lapegna, 2001, p.254), haciéndolas visibles ante la opinión pública y algunos
medios periodísticos de la provincia. Destacamos la visibilización que consiguieron mediante sus
acciones, en el siguiente aspecto: al exponer a los actores oponentes ante la opinión pública ponen
en marcha un recurso de presión, disponible dentro del repertorio de acciones colectivas. Por
ejemplo, algo que compartían como saber los que conformaron la identidad colectiva a través de sus
acciones de protesta es que “la educación se cae a pedazos”. Al traer una consigna como esta al plano
público, los actores plantean que la educación ha sido descuidada, por lo tanto, están exponiendo al
gobierno (‘ellos’) ante un tercer actor espectador u observador.
Del repertorio de acción colectiva, los actores de la lucha por un edificio digno para la Escuela
de Música aprendieron, compartieron y emplearon una amplia variedad de recursos. Según lo
investigado hasta ahora: marchas, carteles, cortes de calle Lavalle en la cuadra de la escuela,
repartieron volantes, juntaron firmas de personas que apoyaban su causa, y realizaron: asambleas
abiertas, conciertos, clases públicas, transmisiones de radio abierta. En abril del año 2011, llevando
la selección que venían haciendo dentro del repertorio a sus límites, tomaron el edificio de la Escuela
Superior de Música por dos semanas, combinando esta acción con otras, como el corte de calle
mencionado, haciendo uso de ese tramo de asfalto para sacar los bancos y dictar clases públicas.
La calle Lavalle es una calle bien transitada. Entonces, se armaba medio un caos cuando se
hacían cortes ahí. Se hacían clases públicas. Clases públicas: se sacaban los bancos. Y era
bastante particular, porque la gente pasaba y escuchaba más o menos un recital de música: los
chicos tocaban, los profesores organizaban a los chicos y tocaban con la guitarra, con los
instrumentos de viento, hasta incluso sacaban los órganos. (D. Baldiviezo, comunicación
personal, 17 de noviembre de 2015).
Este espacio público:
Se revistió con banderas y carteles de diversos tamaños que expresaban mensajes como:
“Escuela tomada” (en la fachada de la institución) “Escuela de Música edificio digno ya”
“Estudiantes sin banco” “Usá casco, la educación se cae a pedazos” “Todos juntos x la Escuela”
“Te amo música”.
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