Page 495 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Bajaron  por  un  pequeño  pozo  provisto  de  un

              ascensor  antigravitatorio,  y  atravesaron  una  gran

              explanada donde estaban almacenados algunos de los


              vehículos con ruedas y propulsión sobre aire utilizados

              en  el  Orbital.  El  robot  le  explicó  que  serían

              conservados para la posteridad como ejemplo de los


              medios de transporte con que contaba el Orbital. Los

              fines de la inventiva ya tenía un Megabarco a bordo.


              La colosal embarcación había sido colocada en una de

              sus  dos  bodegas  Generales  y  se  encontraba  trece

              kilómetros más abajo, casi tocando el fondo de la nave.


              Horza no estaba muy seguro de si debía creerle o no.


                     Llegaron  a  un  nuevo  pasillo  situado  en  el  otro

              extremo  del  hangar  y  una  vez  allí  entraron  en  un


              cilindro de unos trece metros de diámetro


                     y seis de longitud. La puerta se cerró en silencio,

              el cilindro giró sobre sí mismo y fue absorbido por la

              oscura boca de un túnel. El interior estaba iluminado


              con  luces  indirectas.  El  robot  le  explicó  que  las

              ventanas  eran  opacas  porque  si  no  estabas


              acostumbrado a tales experiencias un viaje por cápsula

              dentro de un VGS podía ponerte algo nervioso, tanto

              debido a la velocidad como a la brusquedad con que


              se producían los cambios de dirección. El ojo captaba

              esos cambios, pero el cuerpo no. Horza se dejó caer


              sobre  uno  de  los  asientos  abatibles  que  había  en  el



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