Page 52 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 52
—Lo mismo le ocurre a nuestros amigos de tres
patas. Todo el mundo está sorprendido. A veces
pienso que hasta nosotros mismos estamos
sorprendidos...
—Balveda... —Horza dejó escapar un suspiro de
cansancio—. Para empezar, sigo sin saber por qué
diablos lucháis. Los idiranos nunca representaron una
amenaza para vosotros. Si dejarais de luchar contra
ellos seguirían sin ser una amenaza. ¿Es que la vida en
vuestra gran Utopía acabó volviéndose tan aburrida
que necesitabais una guerra, o qué?
—Horza —dijo Balveda inclinándose hacia
adelante—, yo tampoco comprendo por qué luchas. Sé
que Hiedohre está en...
—Heibohre —la interrumpió Horza.
—De acuerdo, como se llame ese maldito
asteroide en el que vivís los Cambiantes. Sé que se
encuentra en el espacio idirano, pero...
—Eso no tiene nada que ver, Balveda. Lucho a su
lado porque creo que tienen razón y que vosotros
estáis equivocados.
Balveda se echó hacia atrás y puso cara de
asombro.
—Tú... —empezó a decir. Bajó la cabeza y la movió
lentamente de un lado para otro con los ojos clavados
52

