Page 588 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 588
—Máquina... —dijo Horza alargando la mano
hacia la pistola de plasma.
—¡Oh, vamos, hombre! —exclamó la unidad—.
¿Qué quiere? ¿Un robot? —Su voz estaba impregnada
de desprecio—. No dispongo de un botón para
desconectar mis funciones de raciocinio; no puedo
tomar la decisión de no tener libre albedrío,
¿comprende? Oh, claro, no me costaría nada jurar que
obedeceré todas las órdenes sin importarme sus
consecuencias. Si me lo pide hasta podría jurar que
sacrificaré mi vida por usted, pero en tal caso estaría
mintiendo para poder seguir con vida. Juro que seré tan
obediente y fiel como cualquiera de sus tripulantes
humanos..., de hecho, seré el más obediente y fiel que
cualquiera de ellos. Venga, hombre, por el raciocinio
sagrado, ¿qué más puede pedirme?
«Bastardo escurridizo», pensó Horza.
—Bueno, supongo que tendré que conformarme
con eso —dijo—. Y ahora, ¿puedo...?
—Pero estoy obligado a comunicarle que dados los
términos de mi Acuerdo Retrospectivo de
Construcción, mi Contrato de Empleo y mi Acuerdo de
Préstamo Compensatorio de la Deuda Contraída, el que
se me haya llevado por la fuerza obligándome a
abandonar mi puesto de trabajo le hace responsable del
pago de dicha deuda hasta mi regreso, y que también
588

