Page 92 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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que la mayoría de seres humanos valoraban por encima
de cualquier otra cosa— era degradada por la facilidad
con que un Cambiante podía ignorar las limitaciones
que imponía y utilizarla en tanto que disfraz.
Horza había usado el Cambio para convertirse en
un viejo, y su legado seguía con él. Zallin estaba muy
cerca.
El joven se lanzó hacia adelante usando sus
enormes brazos como un par de pinzas en un torpe
intento de agarrar a Horza. Horza se agachó y saltó a un
lado con mucha más rapidez de la que Zallin había
previsto. Antes de que pudiera dar la vuelta para seguir
a Horza el Cambiante ya había lanzado una patada
dirigida a su cabeza que se estrelló contra el hombro del
joven. Zallin lanzó una maldición y Horza le imitó. Se
había hecho daño en el pie.
El joven volvió a avanzar hacia él frotándose el
hombro. Al principio se movió de una forma casi
despreocupada, pero uno de sus largos brazos salió
disparado de repente y el puño casi chocó con el rostro
de Horza. El Cambiante sintió el viento creado por el
golpe rozándole la mejilla. Si ese puñetazo hubiera dado
en el blanco habría puesto punto final a la pelea. Horza
hizo una finta, saltó en dirección opuesta, giró sobre un
talón y volvió a lanzar una patada, ahora hacia la ingle
del joven. El pie llegó a su objetivo, pero Zallin se limitó
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