Page 99 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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rodó en dirección opuesta, y casi chocó con las piernas

              de los mercenarios que observaban la pelea. La cabeza

              de Zallin se estrelló contra la cubierta. El golpe no fue


              demasiado fuerte, pero antes de que el joven pudiera

              reaccionar,  Horza  ya  estaba  sobre  su  espalda

              rodeándole  el  cuello  con  las  manos  y  tirando  de  su


              cabeza hacia atrás. Dejó resbalar sus piernas por los

              flancos de Zallin, montando a horcajadas sobre él, y lo


              inmovilizó.


                     Zallin  se  quedó  muy  quieto.  Su  garganta  dejó

              escapar una especie de gorgoteo. Le sobraban fuerzas


              para librarse del Cambiante o rodar


                     sobre  sí  mismo  hasta  quedar  de  espaldas  y

              aplastarle, pero antes de que pudiera hacer cualquiera

              de esas dos cosas un leve gesto de las manos de Horza


              le habría roto el cuello.


                     Zallin  alzó  los  ojos  hacia  Kraiklyn,  quien  estaba

              prácticamente enfrente de él. Horza, cubierto de sudor


              y tragando aire con un jadeo espasmódico, también alzó

              la  cabeza  hacia  los  oscuros  ojos  del  Hombre.  Zallin

              intentó moverse. Horza tensó los antebrazos y el joven


              volvió a quedarse muy quieto.


                     Todos estaban mirándole... Todos los mercenarios,

              piratas,  bucaneros  o  como  quisieran  llamarse.


              Permanecían inmóviles ante las dos paredes del hangar

              que  habían  ocupado  durante  la  pelea  y  miraban  a


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