Page 214 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 214
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
con brazos y palancas ciclópeas... enormes estructuras
rectangulares que sobrepasaban las copas de los
árboles; algo que todavía conservaba en su destrozado
conjunto la impresión de una fuerza ilimitada. A través
de las conexiones, las ruedas, los brazos metálicos, las
gruesas vigas corroídas, la chorreante vegetación
negruzca se había abierto paso, dislocando en su
crecimiento las enormes piezas...
Al regresar al autociclo no pudo evitar un tropezón
en una raíz nudosa, y se apoyó en el tronco de un árbol,
grueso como el torso de un hombre. Con un crujido
hueco, el enorme árbol se quebró por la mitad,
descubriendo una carne blanca, atravesada por vasos
del diámetro de una muñeca. Con un ruido pegajoso,
una espesa linfa blanquecina comenzó a surgir por las
aberturas, deslizándose hasta el sucio...
El vehículo volvió a ponerse en marcha tan pronto
como, estremecido y asustado, estuvo de nuevo a
bordo. En estos momentos la sensación de que algo
dañino les acechaba era tan intensa que resultaba
difícilmente soportable...
Durante los siguientes e interminables diez minutos,
Sergio pudo observar otras gigantes masas de
maquinaria dispersas a lo largo del camino, alzando al
oscuro cielo sus ingentes ganchos de hierro y sus
poleas y vigas...
214

