Page 220 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            longitud externa del edificio.


               El suelo era de losas de piedra negra, muy pulidas y

            perfectamente encajadas unas con otras. Había en el


            centro una gran mesa de madera oscura, que causaba

            la  impresión  de  estar  ligeramente  humedecida.  No

            había ventanas, y a lo largo de las paredes, una docena


            de  antorchas  goteantes  de  resina  iluminaban  con  su

            chisporroteante luz la totalidad de la nave. Al fondo,

            una  nueva  abertura,  completamente  a  oscuras,  daba


            paso a desconocidas profundidades: a lo largo de los

            muros, un alto tablero de madera, cubriendo toda la

            habitación, se hallaba cubierto de alambiques, retortas,


            hornos  de  tierra  refractaria,  pequeñas  estanterías

            llenas de libros... Había un sinnúmero de objetos que

            Sergio no logró explicarse: espadas, cuchillas de hierro


            mate,  amplios  recipientes  de  barro  cocido  llenos  de

            líquido... En las tenebrosas paredes había escritas, con


            letras irregulares, palabras desconocidas, que no pudo

            descrifrar...


               La puerta se cerró tras ellos. Caminaron, a través del


            aire  espeso  y  de  los  efluvios  de  los  hornos,  hasta  la

            pesada  mesa  central.  Sergio  vio  en  el  tablero,  como

            incrustada en una materia amarilla, la borrosa palabra


            TETRAGRAMMATON.


               —Te  recibo  como  huésped  —dijo  la  voz  casi

            silenciosa  de  Herder—.  Te  recibo,  y  te  admito  a  mi

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