Page 389 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
suficiente para encender una hoguera.
—El Capitán Grotton va a mandar un par de vuelta a
Halfaya Pass —dijo Marta—. Aunque lleguemos al
templo, no podremos volver sin provisiones. Creo que
la idea es que diez hombres de los que hay en el paso
con Trekopoulos lleguen hasta el río Negro con
suficientes vituallas... Sino, no llegaremos vivos al
Paso.
La oscuridad era casi total. Entre los árboles, en el
agua, comenzaron a relucir pequeños puntos
fosforescentes. Una nube de mosquitos se levantó del
légamo y comenzó a zumbar junto a ellos. Trataron
inútilmente de espantarlos, hasta que Marta extrajo un
bote de su zurrón y se lo tendió a Sergio.
—Untatelo —dijo—. Es grasa de ciervo... quizá
sirva... Sirvió. Los mosquitos dieron vueltas y vueltas
alrededor de ellos, zumbando agudamente, pero no les
picaron más. Duramente unos minutos los dos
permanecieron acurrucados, uno junto a otro,
frotándose intensamente con la deslizante grasa de
ciervo.
—Sergio —dijo ella, mirándole con intensidad.
—¿Qué pasa?
—Te voy a decir algo que no confesaría a nadie...
—¿Qué es?
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