Page 437 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
un viejo compañero de fatigas, como yo...
—¡Un viejo gorrón!
—Está bien, mujer, que tienes unos prontos... Aún
hay algunos bebiendo y comiendo; los demás están
borrachos como... como cubas... Por cierto que hay seis
postes en medio de la explanada y seis montones de
leña, y a la luz de las hogueras se ven unos hierros, o
pinchos, que no me gustan nada...
—Vamonos de aquí cuanto antes... —dijo Zacarías. —
Tranquilo, hombre. Voy a dar una vuelta detrás de
estas cortinas...
La exploración del Capitán Grotton no mostró más
que una estrecha puerta que daba a la sala del templo,
donde la Piedra de Luna continuaba brillando.
—Ahí está esa condenada piedra...
Sergio se incorporó un poco.
—Yo... —dijo—. Yo no me iré sin ella.
—Este niño está loco —gruñó Zacarías—. Después de
que casi nos fríen por tu culpa, aún querrás llevarte ese
chisme. Vamonos de aquí con viento fresco, y
dejémonos de líos...
—No me iré sin la piedra —repitió Sergio,
tozudamente.
—Tenemos algo de tiempo —dijo el Capitán
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