Page 438 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            Grotton—. Abuelo Jones, tráele esa rebordenca Piedra

            al muchacho, que se la ha ganado. Tú. Zacarías, cállate.

            Si  das  una  orden  más  estando  yo  aquí,  te  abro  los


            morros a puñetazos. En cuanto estén todos esos monos

            como  cubas,  nos  vamos...  No  quedan  más  que  una


            docena o así, chillando aún... ¡Eh, abuelo Jones, espera!

            Ve cuando estén todos trompas... sino verán como se

            va la luz...


               Zacarías  se  sentó  en  el  suelo,  colocando  a  María


            Viborg a su lado. La mujer continuaba en voz baja con

            su  monótona  cantinela.  No  se  habían  molestado  en

            darle armas; era evidente que había perdido la razón...


               —Desnúdate, Sergio —dijo Marta di Jorse—. Abrete


            la guerrera y bájate los pantalones; quiero ver qué te

            han  hecho...  Aún  me  queda  una  pizca  de  grasa  de


            ciervo...  Con  la  desapasionada  eficiencia  de  una

            profesional,  los  dedos  de  Marta  di  Jorse  exploraron

            cuidadosamente el cuerpo entero de Sergio, colocando


            en los lugares más dañados una ligera capa de la escasa

            grasa de ciervo.


               —A  ver  dónde  tocas...  —dijo  Sergio,  sonriendo


            débilmente.


               —No seas burro —contestó ella, groseramente—. No

            es momento ahora para bromas de esa clase... Te han

            dado una buena paliza pero me imagino que no tienes




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