Page 491 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
constelación de Centauro, eran una tortura hasta que
el sueño le liberaba de sus pensamientos y del recuerdo
de Edy...
Haciendo cálculos sobre los días que aún le
quedaban, se situó junto al espejo y comenzó a quitarse
la ropa. Le dolía algo la última herida que le infligiera
un mandril; a pesar de que se la habían atendido en
seguida, la mordedura del hombro tardaba en cerrarse.
Se situó frente al espejo, desnudo, mirando y
remirando las huellas con que aquel mundo le había
marcado, como si quisiera hacerle más suyo. Las rojas
y alargadas cicatrices de la paliza que le diera la
Princesa de los Mandriles, con la espada... (por cierto
que la había conservado, y la tenía en el armario, junto
con el resto de sus pertenencias). La mordedura en el
tobillo, los golpes en la cabeza, las marcas de las
ligaduras en los tobillos y las muñecas... Por el
contrario, su tórax se había ensanchado, y el delgado
cuerpo que descendiese de la Ciudad estaba cubierto
ahora de nudosos músculos...
—Tienes los hombros más anchos —dijo una voz
femenina, detrás de él.
—¡Marta!
Estaba mirándole con los ojos abiertos, y una
expresión de mofa en el semblante. Se había sentado en
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