Page 155 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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línea recta trazada desde sus ojos tocaba en tangente la
superficie del mar y se separaba de él.
—Otro argumento a favor de la esfericidad de la
Tierra es que su propia curvatura oculta de la vista
muchas estrellas del cielo. En Egipto puede verse una
estrella llamada Canopo que es la segunda más
brillante del firmamento después de Sirio, pero en el
momento en que una nave viaja hacia el norte y se va
acercando a Rodas Canopo se acerca más y más al
horizonte hasta que desaparece de la vista.
—¿Tu hermano ha estado en Egipto? —preguntó
Dionisidoro. —No, eso lo ha leído, como casi todo.
Euctemón dejó ya el asunto de la forma de la Tierra,
pues lo que le interesaba a él se encontraba mucho más
arriba.
—Entre las estrellas —señaló el círculo exterior— y
la Tierra —añadió clavando el palo en el centro de su
diagrama— hay más cuerpos celestes. ¿Cuáles?
—¿Me está preguntando? —dijo Dionisidoro—. Es
que como no me mira...
—Contéstale, venga.
—Pues..., la Luna y el Sol.
Euctemón señaló las dos primeras circunferencias
que rodeaban la Tierra. Allí estaban ambos astros,
representados como pequeños círculos, cada uno con
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