Page 159 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 159
de la Tierra —añadió Euctemón, señalando un punto
entre Afrodita y Ares—. Pero es un hecho que el Sol se
ve mucho más grande que todos los demás planetas así
que por fuerza tiene que estar más cerca de la Tierra. Y
la Luna está aún más cerca que el Sol porque es su
sombra la que se interpone entre el Sol y la Tierra en
los eclipses.
—¿Y esa espiral que se ve ahí acercándose al centro
qué es?
—Ése es el cometa Ícaro. Oh, el cometa Ícaro, hay
que saber qué hace el cometa Ícaro —repitió Euctemón
con voz plana, y se olvidó de ellos para seguir con sus
cálculos.
Demetrio se levantó del suelo y se sacudió las
rodillas.
—Toda esta solanera no nos ha servido de nada —
rezongó. —Pues a mí me pagas las dos cotilas de vino.
—¡¡AAAA—TENCIÓN!!
A la llamada del centinela se sumó un sonoro
trompetazo. Por puro reflejo, Demetrio se puso firme.
Por la parte sur, desde la ciudad, venía un grupo de
soldados en el que mezclaban griegos y macedonios, y
en el centro de ellos caminaba el general Meleagro.
—¡Revista general! —gritaba el heraldo de
Meleagro—. ¡Revista general!
159

