Page 158 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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esferas cristalinas compartían el movimiento diario de

            este a oeste del inmenso orbe exterior de las estrellas


            fijas,  pero  además  poseían  sus  propios  giros  que  los

            hacían desplazarse sobre el fondo de las constelaciones

            zodiacales  a  lo  largo  de  los  meses.  Como  aquel


            movimiento  era  tan  lento  y  parsimonioso  que  no  se

            distinguía a simple vista en una noche, la mayoría de


            la  gente  no  reparaba  en  él,  a  no  ser  que  fueran

            astrólogos como el siniestro caldeo que acompañaba a

            Alejandro              o  marineros  expertos  en  navegar


            orientándose  por  las  estrellas.  A  los  campesinos  les

            bastaba con aprender los movimientos anuales de unas

            cuantas constelaciones como Orión o las Pléyades para


            recordar  en  qué  momento  debían  llevar  a  cabo  las

            tareas agrícolas.


                  —A partir del Sol los nombres de los planetas son


            Estilbón Fósforo Piroente Faetón y Fenón — enumeró

            Euctemón, clavando la punta del palo en el punto que

            representaba a cada uno de ellos sobre sus respectivos


            círculos.


                  —No  los  había  oído  en  mi  vida  —reconoció

            Dionisidoro.


                  –Estilbón  Fósforo  Piroente  Faetón  y  Fenón  se


            corresponden  con  los  nombres  divinos  de  Hermes

            Afrodita Ares Zeus y Cronos. Los pitagóricos sostienen

            que el Sol se encuentra aquí y no en la segunda órbita



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