Page 245 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 245

geográficos y botánicos de todos los países que visito,

            y  que  si  algún  día  la  publico  se  la  dedicaré  por  su


            amabilidad. Él se ha reído y ha echado un vistazo a mis

            notas,  pero  aunque  habla  muy  bien  el  griego  no  ha

            conseguido  descifrar  mi  caligrafía.  De  todas  formas,


            aunque pudiera leerla, no hay grandes secretos en lo

            que  te  voy  a  contar.  Aquí  todo  está  a  la  vista.  Los


            romanos no parecen darle demasiada importancia al

            espionaje. Creo que prefieren que los rivales conozcan

            su auténtica fuerza para que se desmoralicen incluso


            antes de entrar en acción.


                  »Aún no le he dicho a nadie que entiendo el latín.

            Para mí fue una sorpresa insospechada. Sin duda no es

            mi lengua materna, porque me cuesta pensar en ella y,


            además, los romanos la hablan de una forma que me

            resulta  a  la  vez  extraña  y  familiar.  Supongo  que  la


            aprendí antes de perder mis recuerdos, pero no en la

            propia Roma, sino en alguna ciudad vecina en la que

            se  usa  otro  dialecto.  Cuando  hablan  rápido  o  se


            interrumpen  entre  sí  me  cuesta  seguir  sus

            conversaciones, pero aún así es asombrosa la cantidad


            de información que puedes asimilar cuando los demás

            hablan  delante  de  ti  creyendo  que  no  los  entiendes.

            Siempre  he  pensado  que  nos  expresamos  con


            demasiada libertad delante de los esclavos; aunque los

            compramos, los usamos y a veces los tratamos como




                                                              245
   240   241   242   243   244   245   246   247   248   249   250