Page 348 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 348
—Es Gorgo —les dijo la mujer—. Presentaos ante él.
Demetrio y Cérdidas cruzaron una mirada de
perplejidad. Grilo había llamado Gorgo a la mujer.
—Sí, yo también soy Gorgo —dijo ella—. Vamos,
soldados, decid quiénes sois y por qué os han traído
aquí. Empieza tú —añadió, dirigiéndose a Cérdidas.
—Cérdidas, hijo de Leotíquidas, de Tarento. Tengo
veinticuatro años. Estaba en el batallón Belerofonte,
pero me han echado porque me acosté con la concubina
de mi capitán —dijo el joven, y añadió con una sonrisa
que intentaba ser seductora—: Pero prometo no volver
a ser malo.
La mujer se limitó a poner los ojos en blanco y
seguir masticando su bola de resina de lentisco.
Después le hizo una seña a Demetrio.
—Demetrio, hijo de Demócares, ateniense. —Como
solía suceder en tales casos, Demetrio siguió el ejemplo
del primero que había hablado y ofreció la misma
información en el mismo orden—. Estaba en el batallón
Lechuza, y me han destinado aquí por... —Miró a su
hermano—. Bueno, no lo sé exactamente, pero estoy
muy contento de servir en esta compañía, aunque aún
no me han dicho cómo se llama.
—Nos quitaron el nombre —dijo la mujer. A
Demetrio le sorprendió que usara la forma «nos»— .
348

