Page 819 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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masas de ambos ejércitos colisionaran, pues apenas les

            iba a quedar espacio.


                  Entre  los  generales  hubo  comentarios  de


            aprobación y otros de cautela. Escipión, que finalmente

            no se había quedado en Roma, dijo:


                  —Ésa  no  es  la  forma  acostumbrada  de  luchar  de


            nuestras legiones, Papirio. ¿Por qué cambiar algo que

            siempre nos ha funcionado?


                  Papirio le miró con enojo.


                  —Eso  mismo  piensa  Alejandro,  y  le  vamos  a


            demostrar que se equivoca.


                  —Lo deseo tanto como tú —respondió Escipión—.

            Pero me gustaría saber qué ventajas le encuentras a ese


            despliegue.


                  —Pienso situar en el centro a la Tercera, la Cuarta,

            la  Quinta  y  la  Sexta.  Son  las  que  menos  tiempo  han

            tenido  para  entrenarse.  Con  una  formación  menos


            ancha les será más fácil mantener rectas las líneas.


                  No  sólo  eso,  pensó  Gayo.  Aunque  Papirio  no  lo

            dijera, una formación más profunda también reforzaba


            la moral de los soldados bisoños y hacía más difícil que

            alguno sucumbiera a la tentación de arrojar el escudo y

            salir huyendo. A cambio, se reducía la zona efectiva de


            matanza,  pues  sólo  los  hombres  de  la  primera  fila

            podían  utilizar  sus  espadas.  Pero  era  cierto  que  los



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