Page 182 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 182

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 —Pero todos los controles se encuentran entre el tubo

          y el casco —respondió Carlotta—. Al menos echemos un


          vistazo.


                 El  pasaje  estaba  cerrado  desde  el  corredor

          perimétrico, un cierre hermético, para que una brecha en

          el casco no absorbiera el aire de los pasajes que iban a lo


          largo de la nave. Se abría con una palanca, como el de la

          esclusa.


                 En  el  interior  había  un  espacio  con  forma  de


          medialuna.  Los  cadáveres  resecos  de  cuatro  obreras

          fórmicas  estaban  tirados  como  muñecas  rotas,  con


          algunas  extremidades  quebradas  y  desparramadas.

          Cincinnatus dio un respingo.


                 —No creo que hayan muerto aquí —declaró Ender

          casi de inmediato—. Quizá fueron arrojados aquí por la


          fuerza de la desaceleración cuando el arca se aproximó al

          planeta. Ya estaban totalmente secos por entonces... todas

          estas  roturas  son  recientes,  y  hace  un  siglo  que  han


          muerto.


                 —Así que murieron cuando murió la Reina Colmena

          —opinó Cincinnatus.


                 —Supuestamente —añadió Ender—. Es lo que hacen


          los fórmicos.


                 —Los rajos no los comieron —dijo Carlotta.



                                                          182
   177   178   179   180   181   182   183   184   185   186   187