Page 184 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 184

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


          cintura  que  se  angostaba  desde  allí  hasta  la  roca.  Allí

          abandonarían  el  tubo  y  volverían  a  desplazarse  hacia


          dentro.


                 Al parecer habían cerrado este tubo para impedir que

          entraran  los  rajos.  No  encontraron  más  cadáveres,  y

          tampoco  ningún  elemento  hostil.  Pero  cuando  salieron


          del tubo a otro corredor perimétrico, las cosas cambiaron.


                 El aire estaba lleno de desechos que flotaban como

          motas de polvo en un haz de luz. Tardaron un momento


          en verificar que eran fragmentos de  cuerpos.  El sensor

          térmico del casco le mostró a Cincinnatus que había seres


          vivos  más  allá  de  la  curva  del  corredor,  en  ambas

          direcciones, pero ninguno en la línea de visión.


                 Ender entró y se puso a recoger fragmentos flotantes

          para examinarlos.


                 —Trozos  de  rajo,  pero  también  de  otras  criaturas.


          Alas de insecto, realmente grandes. Muchos fragmentos

          de esqueleto, una piel que no reconozco.


                 —¿El bote de basura? —preguntó Carlotta.


                 —El comedor de los rajos —respondió Ender—. No


          son pulcros para comer. Los fórmicos nunca dejarían un

          estropicio que enturbiara la visibilidad.


                 El casco de Cincinnatus lo alertó.






                                                          184
   179   180   181   182   183   184   185   186   187   188   189