Page 170 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 170

—Lub, David, había olvidado que hoy he quedado con

            unos  amigos,  y  han  mandado  a  alguien  a  recogerme.  Os

            prometo  que  mañana  limpiaré  a  estos  pequeños.  Por  mi

            honor. Todos han comido ya. —Echó un vistazo alrededor y
            se obligó a mirarlos a los ojos.


                —Muy bien —respondió David—. Que te lo pases bien.

                Lublamai lo despidió con un gesto de la mano.


                —Bueno  —dijo  Isaac  con  pesadez,  volviendo  a

            contemplar su laboratorio—. Si Yagharek regresa... eh... —

            Comprendió que no tenía nada que decir. Tomó un cuaderno

            de la mesa y corrió escaleras abajo sin mirar atrás. Lublamai
            y David se cuidaron de no verlo marchar.


                Pareció  llevarse  a  Lin  como  si  fuera  una  galerna,

            arrastrándola a través de la puerta hasta salir a la calle oscura.

            Solo cuando dejaron el almacén, cuando la miró claramente,
            sintió  remitir  su  enfado  hasta  convertirse  en  un  leve

            resquemor. La vio en todo su exhausto abatimiento.


                Isaac titubeó unos instantes antes de tomarla del brazo.

            Metió el cuaderno en el bolso de ella, que cerró después.

                —Vamos a divertirnos —susurró.


                Ella asintió, inclinó su cabeza contra él un instante y lo

            abrazó con fuerza.

                Después se separaron por miedo a ser vistos. Se dirigieron

            despaciosos hacia la estación Malicia, al paso de los amantes,

            guardando una cuidadosa distancia.















                                                           169
   165   166   167   168   169   170   171   172   173   174   175