Page 236 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 236
debe dinero, me debe una comisión por conseguirle ese
pedazo de trabajo y arreglarle la vida. Supongo que allí es
donde anda ahora, ¿no? Necesito pillar...
Isaac sacudió la cabeza con exasperación y saltó detrás de
Gazid.
— ¿De qué cono hablas? ¿Qué trabajo? En estos
momentos está haciendo algo propio.
— Sí, claro, tío, lo que tú digas —aceptó Gazid con un
peculiar fervor ausente—. Pero me debe pasta. Estoy
desesperado, Isaac... Préstame un noble...
Isaac comenzaba a enfadarse. Cogió a Gazid por sus
escuálidos brazos de drogadicto para detenerlo, lo que
consiguió a pesar de la patética resistencia.
—Escucha, Lucky, pequeño gilipollas. ¿Cómo vas a estar
desesperado, si estás tan puesto que apenas te tienes de pie?
¿Cómo te atreves a venir a mi casa, drogata de mierda...?
— ¡Ey! —gritó Gazid de repente. Sonrió irónico a Isaac,
cortando su perorata—. No estará Lin, pero yo sigo
queriendo algo. Y quiero que me ayudes, o no sé lo que
podría terminar diciendo. Si Lin no me ayuda lo harás tú, su
caballero de brillante armadura, su amante insecto, su
pajarito...
Isaac armó un puño grueso y lo descargó sobre el rostro de
Lucky Gazid, enviando al hombrecillo algunos metros por el
aire.
Gazid chilló de asombro y terror, arrastrándose por el
suelo de madera hacia las escaleras. Un reguero de sangre
surgía de su nariz. Isaac se limpió la sangre de los nudillos y
se acercó a él. Estaba frío por la rabia.
235

