Page 257 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 257
17
Isaac entró en la Universidad de Nueva Crobuzon con una
mezcla de nostalgia y malestar. Los edificios del centro
habían cambiado poco desde sus tiempos de profesor. Las
diversas facultades y departamentos salpicaban Prado del
Señor con una arquitectura grandiosa que ensombrecía el
resto de la zona.
El cuadrángulo ante el enorme y vetusto edificio de la
Facultad de Ciencias estaba cubierto por árboles en flor.
Isaac recorrió senderos abiertos por generaciones de
estudiantes a través de una helada de pétalos rosas. Subió con
premura los peldaños gastados y abrió las grandes puertas.
Mostraba la identificación de la facultad que había
expirado siete años atrás, pero no tenía por qué preocuparse.
El portero detrás de la mesa era Sedge, un anciano totalmente
imbécil que llevaba en la universidad desde mucho antes de
que él llegara, y que al parecer no la abandonaría jamás.
Saludó a Isaac como siempre hacía en sus irregulares visitas,
con un farfullo incoherente de reconocimiento. Isaac le
tendió la mano y le preguntó por la familia. Tenía razones
para estar agradecido a aquel hombre, ante cuyos ojos había
liberado numerosas y caras piezas de equipo de
experimentación.
Subió por las escaleras tras superar a los grupos de
estudiantes que fumaban, discutían y escribían. A pesar de
ser abrumadora la superioridad de varones y humanos, no
faltaba el ocasional grupo defensivo de jóvenes xenianos, de
mujeres, o de ambos. Algunos estudiantes conducían debates
teóricos a un volumen ostentoso. Otros tomaban escuetas
notas marginales en sus libros de texto y chupaban sus
256

