Page 419 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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—  ¿El  Parlamento?  —dijo,  con  un  susurro  ahogado—.

            ¿Estamos  hablando  del  puto  Parlamento?  Oh,  por  Jabber,

            ¿tienes  idea  de  la  escala  de  la  mierda  en  la  que  estamos

            metidos?  ¿Qué  coño  significa  «  ¡Fantástico!»,  pedazo  de
            gilipollas? ¡Eh, genial! ¡Vamos al Parlamento a pedirles una

            lista de todos los del secreto departamento de Investigación

            y  Desarrollo  cuyo  nombre  comience  por  B,  y  luego  los

            buscamos uno por uno y les preguntamos si saben algo de

            una cosa voladora que deja a sus víctimas en coma, a ver si

            saben cómo capturarlas! Estamos apañados.

                Nadie habló. El sinsabor inundó toda la nave.


                En su esquina suroeste, la Ciénaga Brock se encontraba

            con la Aduja, un denso nudo de oportunistas, delincuentes y

            arquitectura de decadente esplendor encajado en un rizo del
            río.


                Hacía poco más de doscientos años, la Aduja había sido

            un centro urbano para las principales familias. Los Mackie-

            Drendas y los Turgisadys; los Dhrachshachet, los financieros
            vodyanoi  fundadores  de  la  Banca  Drach;  Sirrah  Jeremile

            Carr, la agricultura mercante; todos habían tenido grandes

            casas en las amplias calles de la zona.


                Pero la industria había explotado en Nueva Crobuzon, en

            gran  medida  financiada  por  esas  mismas  familias.  Las

            fábricas  y  muelles  crecieron  y  proliferaron.  El  Meandro
            Griss, al otro lado del río, disfrutó de un breve crecimiento

            por la maquinofortuna, con todo el ruido y la peste que ello

            conllevaba. Se convirtió en hogar de gigantescos vertederos

            fluviales, y se creó un nuevo paisaje de ruina, deshechos y

            basura industrial, como una parodia acelerada del proceso

            geológico.  Los  carros  volcaban  una  carga  tras  otra  de



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