Page 450 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 450
desaparecido del espacio físico y corría acrobáticamente por
toda la extensión de la telaraña global.
Los jirones de red etérea que cuajaban invisibles la
estancia y la piel de los humanos comenzaron a disolverse
poco a poco.
Rudgutter giró lentamente la cabeza a uno y otro lado. Los
soldados enderezaban la espalda, exhalando aliviados,
relajándose de las posiciones de combate que habían
adoptado de forma instintiva. Eliza Stem-Fulcher capturó la
mirada de Rudgutter.
—Entonces está contratada, ¿no? —dijo.
449

