Page 571 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 571
Habían descansado y se habían limpiado la inmundicia lo
mejor que habían podido. Allí, por fin, Isaac había atendido
el muñón en la oreja de Derkhan. Se había insensibilizado
pero seguía doliéndole. Lo llevaba con pesada reserva. Isaac
y Lemuel se habían tocado sus propios restos con
incomodidad.
A medida que la noche se abalanzaba sobre ellos, Isaac se
preparó para marchar. Las discusiones saltaron de nuevo,
pero estaba resuelto. Necesitaba ver solo a Lin.
Tenía que decirle que, en cuanto la milicia la relacionara
con él, estaría en peligro. Tenía que decirle que su vida tal y
como la había conocido había terminado, y que era culpa de
él. Tenía que pedirle que lo acompañara, que huyeran juntos.
Necesitaba su perdón y su afecto.
Una noche a solas con ella. Eso era todo.
Lemuel no lo aceptaba.
—También son nuestras putas cabezas, Isaac —siseó—.
Toda la milicia de la ciudad está detrás de tu pellejo. Tu helio
debe de estar pegado por todas las torres, puntales y suelos
de la Espiga. No sabes cómo moverte. A mí me llevan
buscando toda la vida. Si vas a por tu chica, yo voy.
Isaac se había visto obligado a ceder.
A las diez y media, los cuatro se envolvieron en sus ropas
destrozadas y se taparon la cara. Tras múltiples intentos,
Isaac había logrado al fin que el constructo se comunicara.
Con reluctancia y una torturadora lentitud, había escrito un
mensaje.
«Vertedero 2 del Meandro Griss. Mañana noche 10. Ahora
dejadme bajo la arcada».
570

