Page 63 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Isaac aguardó, mirando a su invitado. El garuda guardaba
silencio. Isaac podía verlo concentrándose. Se preparaba
para hablar.
La voz del extraño era áspera y monótona.
— Tú eres el científico. Eres... Grimnebulin.
Tenía dificultades para pronunciar su nombre. Como un
loro adiestrado para hablar, la forma de las consonantes y
vocales procedía de la garganta, sin ayuda de labios
versátiles. Isaac solo había conversado con dos garudas en su
vida. Uno era un viajero que llevaba mucho tiempo
practicando la formación de los sonidos humanos; el otro era
un estudiante, uno de la diminuta comunidad garuda nacida
y criada de Nueva Crobuzon, que crecía farfullando la
germanía de la ciudad. Ninguno había sonado humano, pero
tampoco tan animal como aquel enorme hombre pájaro
pugnando con una lengua extraña. Isaac tardó un momento
en comprender lo que acababa de decir.
— Lo soy. —Extendió una mano y habló con lentitud—.
¿Cómo te llamas?
El garuda observó imperioso la mano, antes de sacudirla
con un apretón extrañamente frágil.
—Yagharek... — Se produjo una tensión aguda en la
primera sílaba. La gran criatura hizo una pausa y se movió
incómodo antes de seguir. Repitió el nombre, pero esta vez
añadiendo un complejo sufijo.
Isaac asintió con la cabeza.
— ¿Es ese todo tu nombre? —Nombre... y título.
Isaac enarcó una ceja.
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