Page 58 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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emplear una sustancia tan maravillosa en satisfacer los
monótonos deseos de khepris deprimidas es una terrible
pérdida. Me alivia ver a alguien utilizando ese producto con
fines más interesantes e inquietantes. La angulosidad que
usted logra es extraordinaria, por cierto.
Gracias. Poseo una potente técnica glandular. Lin
disfrutaba de la licencia para presumir. Al principio
pertenecía a la escuela externa, que prohíbe trabajar la
pieza después de escupirla. Proporciona un excelente
control aunque haya... renegado. Ahora moldeo mientras el
esputo está blando, lo trabajo más. Proporciona libertad.
Puedo hacer volados y cosas así.
— ¿Emplea variedad cromática? —Lin asintió—. En los
heliotipos solo vi el sepia. Está bien saberlo. Eso nos habla
de técnica y estética. Me interesaría mucho oírla hablar de
sus ideas sobre los temas, señorita Lin.
La khepri quedó desconcertada. En aquel momento no era
capaz de pensar en cuáles eran los temas de su obra.
—Déjeme situarla en una posición más sencilla. Me
gustaría hablarle de los temas en los que estoy interesado.
Entonces podremos ver si es la persona adecuada para
encargarle el trabajo que tengo en mente.
La voz esperó a que Lin diera su conformidad.
—Por favor, señorita Lin, eleve la cabeza.
Sorprendida, obedeció. El movimiento le hizo ponerse
nerviosa, pues exponía el blando vientre de su cuerpo de
escarabajo, invitando a un ataque. Mantuvo la cabeza quieta
mientras los ojos tras el pez espejo la observaban.
—Tiene los mismos tendones en el cuello que una mujer
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