Page 759 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 759
hacia arriba, fuera de la ciudad subterránea, hasta llegar a
la cabaña que hay junto al ferrocarril. Estamos tiritando a
pesar del atroz calor, asintiendo de forma muda a los
tumultuosos trenes que sacuden las paredes. Nos miramos
los unos a los otros con cautela.
Excepto Isaac, que no mira a nadie.
¿Duermo? ¿Duerme alguien? Hay momentos en los que
el entumecimiento me abruma y se apodera de mi cabeza y
no puedo ver ni pensar. Quizá esas lagunas, esos momentos
rotos de insensibilidad zombi, sean el sueño. El sueño de la
nueva ciudad. Quizá eso sea lo único que nos es dado
esperar ya.
Nadie habla durante mucho, mucho tiempo.
Pengefinchess la vodyanoi es la primera en hablar.
Comienza lentamente, musitando cosas que apenas
pueden ser reconocidas como palabras. Pero se está
dirigiendo a nosotros. Está sentada, con la espalda contra el
muro, los gruesos muslos estirados. La ondina idiota se
enrosca alrededor de su cuerpo, lavando sus ropas,
manteniendo húmedo su cuerpo.
Nos habla de Tansell y Shadrach. Los tres se habían
conocido en un episodio confuso que ella no cuenta, una
fuga de mercenarios que tuvo lugar en Tesh, Ciudad del
Líquido Reptante. Llevaban siete años juntos.
Los bordes de la ventana de nuestra cabaña están
erizados de fragmentos de cristal. Al amanecer, recogen de
forma ineficaz la luz del sol. Bajo un grueso haz de luz
inundada de insectos, Pengefinchess habla con tono
monótono y elegante de las aventuras vividas con los
758

