Page 835 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 835
seis centímetros de sección, con un revestimiento de goma
fina. Debían de quedar unos veinte metros, desparramados
en tensas espirales junto a sus tobillos.
Isaac se arrodilló para examinarlo. Derkhan, la pistola
todavía apuntando al acobardado Andrej, lo contempló con
la mirada entornada.
— ¿Está conectado? —preguntó—. ¿Funciona?
—No lo sé —dijo Isaac con voz entrecortada—. No lo
averiguaremos hasta que lo conecte, hasta que cierre el
circuito —levantó el cable y se lo cargó sobre el hombro—
No hay tanto como yo esperaba —dijo—. No vamos a poder
acercarnos mucho al centro de la estación de Perdido —miró
a su alrededor y frunció los labios. No importa, pensó. La
elección de la estación no era más que la excusa para el
Consejo, para salir del vertedero y alejarse de él antes de...
la traición. Pero descubrió que deseaba poder llegar hasta el
corazón mismo de la estación, como si de hecho hubiera un
poder real contenido en sus ladrillos. Señaló en dirección
sudeste, un poco más allá, hacia lo alto de una pequeña ladera
formada por tejadillos de lados inclinados y extremos
superiores planos. Se extendían como una exagerada
escalera de pizarra dominada por un muro enorme de
hormigón, desnudo y sucio. La pequeña estribación de
altozanos de tejado terminaba a unos quince metros por
encima de ellos, en lo que Isaac esperaba que fuera una
superficie llana. El enorme muro de hormigón en forma de
«L» que se elevaba unos siete metros más sobre ella la
contenía en dos de sus lados.
—Allí —dijo Isaac—. Allí es a donde nos dirigimos.
834

