Page 837 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 837
tejado. Isaac se tambaleó bajo el peso del saco. Lo dejó en el
suelo y empezó a descargar su contenido.
Tres cascos acristalados, uno de los cuales se puso.
Derkhan tomó otro y le dio un tercero a Yagharek. Cuatro
motores analíticos del tamaño de grandes máquinas de
escribir. Dos grandes baterías, químico-taumatúrgicas. Otra
batería, esta un modelo de metarrelojería de diseño khepri.
Varios cables de conexión. Dos grandes cascos de
comunicación, del tipo utilizado en Isaac por el Consejo de
los Constructos para atrapar a la primera polilla. Antorchas.
Pólvora negra y munición. Un haz de tarjetas de
programación. Un puñado de transformadores y
convertidores taumatúrgicos. Circuitos de cobre y peltre de
propósito desconocido. Pequeños motores mecánicos y
dinamos.
Todo estaba estropeado. Abollado, agrietado y sucio. Era
una triste visión. No parecía nada. Basura.
Isaac se agachó junto a ello y empezó a prepararse.
Su cabeza se tambaleaba bajo el peso del casco. Conectó
dos de los motores de cálculo para convertirlos en una red
poderosa. Entonces empezó una tarea mucho más
complicada: conectar las demás piezas en un circuito
coherente.
Los motores mecánicos estaban unidos a los cables y estos
a los motores analíticos, más grandes. Revisó las entrañas del
otro motor, comprobando ajustes sutiles. Había cambiado su
circuitería. Las válvulas de su interior ya no eran solo
interruptores binarios. Estaban sintonizadas especifica y
cuidadosamente a todo lo incierto y lo cuestionable; las áreas
836

