Page 860 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Muy lejos, a medio camino desde el extremo de la ciudad,

            tres de los dirigibles que flotaban a la deriva habían virado a

            propósito. Apenas eran visibles para el ojo humano, grumos

            negros contra el cielo de la noche, identificables tan solo por
            sus  luces  de  navegación.  Pero  resultaba  evidente  que  su

            perezoso  y  fortuito  movimiento  había  cambiado;  que  se

            estaban dirigiendo pesadamente hacia la estación de Perdido,

            convergiendo.

                —Vienen a por nosotros —dijo Isaac. No sentía miedo,


            solo tensión y una extraña tristeza—. Se acercan. ¡Fosos de
            los dioses, mierda! Son casi las diez, tenemos quince minutos

            antes  de  que  lleguen.  Solo  podemos  confiar  en  que  las

            polillas sean más rápidas.


                —No. No —Yagharek estaba sacudiendo la cabeza con
            rápida violencia. La inclinó y movió rápidamente los brazos

            para indicarles que guardaran silencio. Isaac y Derkhan se

            quedaron paralizados. La Tejedora prosiguió con su demente

            monólogo, pero era algo lejano y amortiguado. Isaac rezó

            para que no se aburriese y desapareciese. El dispositivo, el

            simulacro de mente, la crisis, todo ello se vendría abajo.

                A  su  alrededor  la  atmósfera  se  estaba  ribeteando,

            partiéndose  como  piel  vieja  mientras  la  fuerza  de  aquella

            impensable  y  floreciente  oleada  de  potencia  continuaba

            creciendo.

                Yagharek estaba completamente concentrado en escuchar

            por encima del rumor de la lluvia.


                — Se acerca gente por el tejado —dijo con urgencia. Con

            un  movimiento  diestro  sacó  su  látigo  del  cinturón.  Su
            alargado cuchillo pareció bailar en su mano izquierda y se

            detuvo,  brillando  bajo  las  luces  refractadas  de  sodio.  De



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