Page 925 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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—Tenemos que marcharnos.
Derkhan hablaba rápidamente. Isaac levantó la mirada
hacia ella con pesadez. Estaba alimentando a Lin, que se
retorcía incómoda, insegura de lo que quería hacer. Le hacía
señas, trazando con las manos palabras y luego meros
movimientos, formas carentes de significado. El le limpió los
restos de fruta de la camisa.
Asintió y miró al suelo. Derkhan continuó como si se
hubiera mostrado en desacuerdo con ella, como si tuviera que
convencerlo.
—Cada vez que nos trasladamos tenemos miedo —
hablaba de forma apresurada. Su rostro era una máscara dura.
El terror, la culpa, el júbilo y la miseria la habían ajado.
Estaba exhausta—. Cada vez que nos cruzamos con
cualquier clase de autómata creemos que el Consejo de los
Constructos nos ha encontrado. Cada hombre o cada mujer o
cada xeniano hace que nos quedemos paralizados. ¿Es de la
milicia? ¿Uno de los matones de Motley? —se arrodilló a su
lado—. No puedo vivir de esta manera, Isaac—dijo. Miró a
Lin, sonrió suavemente y cerró los ojos—. Nos la llevaremos
—susurró—. Podemos cuidarla. Aquí ya no queda nada para
nosotros. No pasará mucho tiempo antes de que uno de ellos
nos encuentre. No pienso esperar a que eso ocurra.
Isaac volvió a asentir.
—Tengo... —pensó cuidadosamente. Trataba de poner
orden en su mente—. Tengo... un compromiso —dijo con
voz calmada.
Se acarició la pelusa de la barbilla. La barba estaba
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