Page 921 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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o lo compramos en tiendas nocturnas, situadas a kilómetros
de distancia del lugar en el que nos hemos instalado. Cada
mirada de soslayo, cada grito, cada trápala de cascos y
botas, cada estallido o cada siseo de los pistones de un
constructo significa un momento de miedo.
Somos los más buscados de Nueva Crobuzon. Un honor,
un dudoso honor.
Lin quiere bayas de colores.
Isaac interpreta así sus movimientos. El vacilante
masticar, la palpitación de su glándula (una inquietante
visión sexual).
Derkhan accede a ir. También ella ama a Lin.
Pasan horas preparando el disfraz de Derkhan, con agua
y mantequilla y ropa manchada de hollín y hecha jirones,
trozos de comida y restos de tintes. Ella emerge del proceso
con un cabello negro que resplandece como cristales de
carbón y una cicatriz arrugada que recorre su frente. Se
encorva y frunce el ceño.
Cuando se marcha, Isaac y yo pasamos la noche
esperando con miedo. Estamos casi por completo en
silencio.
Lin continúa con su monólogo idiota e Isaac trata de
responderle con sus propias manos, acariciándola y
haciendo lentas señas como si ella fuera una niña. Pero no
lo es: ella es una adulta a medias y la manera en que él la
trata la enfurece. Trata de apartarse y sus miembros la
desobedecen y se cae. Su propio cuerpo la aterroriza. Isaac
la ayuda, la incorpora y la alimenta, le da un masaje en los
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