Page 923 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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detrás de ella, salpicando y tiñendo la masa.
Derkhan aparta la mirada. Isaac llora como nunca he
visto hacerlo a un humano.
Fuera de nuestro asqueroso chamizo la ciudad descansa
tendida, obesa y libre, de nuevo desafiante y sin miedo. Nos
ignora. Es una ingrata. Esta semana los días son más fríos,
un breve paréntesis en el implacable verano. Sopla una brisa
desde la costa, desde el estuario del Gran Alquitrán y la
Bahía de Hierro. Cada día arriban varios barcos. Echan el
ancla en el río, al este, esperando a ser descargados y
vueltos a cargar. Navios mercantes de Kohnidy Tesh;
exploradores llegados del Estrecho de Fuegagua; factorías
flotantes de Myrshock; piratas de Figh Vadiso, respetables
y respetuosos con la ley ahora que están bien lejos de mar
abierto. Las nubes se escabullen como abejas frente al sol.
La ciudad es ruidosa. Ha olvidado. Tiene la vaga noción de
que un día algo perturbó su sueño: nada más.
Puedo ver el cielo. La luz se cuela entre los toscos
tablones que nos rodean. Me gustaría mucho estar muy lejos
de aquí. Puedo imaginarme la sensación del viento, la súbita
pesadez del aire debajo de mí. Me gustaría poder mirar este
edificio y esta calle desde arriba. ojala nada me apresara
aquí, ojala esta gravedad fuera una sugerencia que pudiera
ignorar.
Lin hace signos. Pegajosa temerosa, susurra Isaac con voz
nasal mientras la observa. Pis y madre, comida alas feliz.
Asustada, asustada.
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