Page 933 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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posaban durante breves instantes sobre los enormes astiles

            de  hueso,  volvían  a  remontar  el  vuelo  rápidamente  y

            buscaban refugio en cualquier otra parte del Barrio Óseo,

            sobrevolando el tejado de un ático negro manchado por el
            humo, en cuyo interior el señor Motley desvariaba contra la

            escultura inacabada que se mofaba de él con interminable

            rencor.


                Las  gaviotas  y  los  alcatraces  seguían  a  las  barcazas

            basureras  y  a  los  barcos  pesqueros  a  lo  largo  del  Gran

            Alquitrán  y  el  Alquitrán,  planeando  para  recoger  algún
            bocado orgánico de los detritos. Viraban y se alejaban en

            busca  de  otros  lugares  prometedores,  los  montones  de

            menudencias  de  Malado,  el  mercado  de  pescado  de  los

            Campos Pelorus. Se posaban durante breves instantes en el

            cable partido y cubierto de algas que salía del río junto a

            Hogar de Esputo. Exploraban los montones de basura del

            Cantizal  y  cazaban  las  presas  medio  muertas  que  se
            arrastraban  por  los  descampados  del  Meandro  Griss.  La

            tierra ronroneaba debajo de ellos a causa de los zumbidos de

            los cables, ocultos varios centímetros por debajo del irregular

            suelo.

                Un cuerpo más grande que el de los pájaros se alzó de

            entre las casuchas del Montículo de San Jabber y se remontó

            en el aire. Planeó a tremenda altitud sobre la parte occidental

            de la ciudad. Debajo de él, las calles se convirtieron en una

            mancha moteada de caqui y gris, como un moho exótico.

            Pasó fácilmente sobre los aeróstatos en brazos de las ráfagas

            de viento, calentado por el sol del mediodía. Mantenía una

            velocidad constante en dirección al este y cruzó el núcleo de

            la ciudad en el lugar en que las cinco líneas férreas brotaban




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