Page 147 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Me estremecí. Sabía a qué se refería. La magia
primitiva había regresado, aunque transformada: nada
de piel y carne, sino metal y fuego.
—Encontraré a otros como yo y los traeré —dijo—.
Entre los dos los liberaremos.
Antaño fui cazador de demonios. Ahora soy uno de
ellos.
Abrí la puerta, con Cola de golondrina en la mano.
Aunque no era más que una vieja espada pesada y
oxidada, todavía era perfectamente capaz de abatir a
cualquiera que pudiese estar al acecho.
No había nadie.
Yan atravesó la puerta como un relámpago.
Sigilosa, grácil, se lanzó a las calles de Hong Kong, libre,
salvaje, una hulijing fabricada para esta nueva era.
… una vez que un hombre se ha encaprichado con una
hulijing, ella no puede evitar oírle por muy lejos que esté…
—Buena caza —musité.
Yan aulló a lo lejos, y yo vislumbré una nubecilla de
vapor que fue ascendiendo por el aire mientras ella
desaparecía.
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