Page 37 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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sido uno más de esos jóvenes anónimos, ambiciosos y
desilusionados que pasaban todos los días por el
edificio.
Sin embargo, Rina nunca había conocido a nadie
que se sintiera siempre tan a sus anchas como Jimmy.
Dondequiera que estuviese, se comportaba como si se
encontrara totalmente a gusto. No hablaba ni
demasiado fuerte ni demasiado rápido, pero
conversaciones y corrillos le hacían un hueco. En cuanto
decía unas pocas palabras, los presentes se reían y al
poco se sentían un poco más ingeniosos incluso. Sonreía
a la gente, y esa gente se sentía más feliz, más atractiva,
más hermosa. Se pasaba la mañana entrando y saliendo
del despacho, y conseguía parecer ocupado y al mismo
tiempo lo suficientemente relajado como para detenerse
a charlar un rato. Cuando salía de algún otro despacho
lo dejaba abierto, sin que su ocupante sintiera deseo
alguno de cerrar la puerta.
Rina se fijó en que la chica del cubículo contiguo al
suyo se acicalaba cuando oía la voz de Jimmy
acercándose por el pasillo.
Incluso resultaba difícil recordar cómo era la vida en
la oficina antes de Jimmy.
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