Page 427 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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—No —respondió Lydia, cogiéndole la mano entre
las suyas—. No tengo miedo de quitarme de en medio
cuando algo nuevo viene a ocupar mi lugar.
¿Y cómo sabemos que ese «algo nuevo» no somos
nosotros?, pensó Maggie.
En cierta manera, el debate estaba siendo ganado
por su bando. Con el transcurso de los años, cada vez
más y más colonos habían decidido unirse a las filas de
los inmortales. Sin embargo, los descendientes de Lydia
siempre se habían negado tercamente. Sara era la última
niña en la nave que no había recibido el tratamiento.
Maggie sabía que Sara añoraría sus sesiones de cuentos
nocturnos cuando creciera.
Bobby se había quedado congelado a la edad física
de diez años. A él y a los otros niños perpetuos no les
resultaba sencillo integrarse en la vida de los colonos.
Contaban con décadas —siglos, en algunos casos— de
experiencia, pero conservaban su cerebro y cuerpo
infantil. Poseían el conocimiento propio de un adulto,
pero mantenían la gama de emociones y la flexibilidad
mental de un niño. Podían ser adultos y jóvenes a un
mismo tiempo.
Las tensiones y conflictos en relación con el papel
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