Page 467 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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—No tengo miedo —le aseguré.
—Eso está bien —dijo mi padre sonando aliviado—
. No hay motivo alguno para tener miedo.
Me cogió en brazos —lo que me resultó un tanto
embarazoso, porque era algo que no había hecho desde
que yo era muy pequeño— y señaló hacia la compacta
multitud de miles y miles de personas que se extendía a
nuestro alrededor hasta donde alcanzaba la vista.
—Mira cuánta gente estamos aquí: abuelas, padres
jóvenes, hermanas mayores, hermanitos pequeños…
Con una muchedumbre así, si alguien se dejara llevar
por el pánico y empezara a hacer correr rumores, estaría
actuando mal y de manera egoísta, y mucha gente
podría resultar herida. Debemos comportarnos como
nos corresponde y no perder de vista en ningún
momento la visión global de la situación.
Mindy y yo hacemos el amor pausadamente. Me
gusta inhalar el aroma de su pelo moreno y rizado,
exuberante, cálido, que me hace cosquillas en la nariz
igual que el mar con su olor a sal.
Después nos quedamos tumbados juntos, mirando
mi monitor del techo. Lo tengo programado para que
reproduzca una y otra vez la imagen del campo de
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